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Tortosa

Las casas de campo del Camí de Sant Jordi se quedan cerradas

Las casas de campo del Camí de Sant Jordi se quedan cerradas

Las casas de campo del Camí de Sant Jordi se quedan cerradas entre semana, y eso los cerrojos lo notan más de lo que la gente cree.

Este aviso llegó un sábado por la mañana, con la familia recién llegada para el fin de semana y la puerta trasera sin querer abrir del todo. Nada grave, pero el cerrojo se había agarrotado de tanto estar quieto, con la humedad del campo haciendo lo suyo por dentro.

En el Delta y en las casas alejadas del pueblo pasa mucho esto: nadie usa esa puerta seis días, y al séptimo cuesta.

Al final fue instalación de bombines de seguridad, pensados para aguantar mejor el tiempo sin uso que el que traía antes.

Sin más sustos ese día.

Raúl le explicó a la familia cómo dejar la puerta entreabierta un rato al llegar, antes de forzar nada, para que el mecanismo se acostumbre otra vez al movimiento.

Nos sabe mal que alguien se quede fuera de su propia casa un sábado, así que preferimos que nos avisen antes de forzar. Nos llaman como cerrajero de emergencia en Roquetes casi tanto por esto como por puertas de piso. Que nos llames y preguntes por Raúl o por Nuria, cualquier día de estos.

Raúl y Nuria, de Raúl Cebrián Cerrajeros Tortosa

Compraron el piso de la Avinguda del Canigó antes de verano

Compraron el piso de la Avinguda del Canigó antes de verano

Compraron el piso de la Avinguda del Canigó antes de verano y no entraron a vivir hasta pasado el calor, con la casa vacía todo ese tiempo en pleno casco antiguo.

Cuando por fin llegaron las cajas, la llave del anterior propietario giraba pero costaba, y nadie sabía cuántas copias andaban sueltas por ahí después de tantos años de alquileres distintos.

Raúl se lo dijo tal cual, sin rodeos: esta puerta es antigua y hay que respetarla, pero eso no significa quedarse con las llaves de otro.

Sustitución de cerraduras antiguas, sin tocar la puerta en sí, que era de las buenas y no había por qué cambiarla entera.

Media mañana bastó para dejarlo resuelto, con dos juegos de llaves nuevos y ninguna duda sobre quién más podía entrar.

Ya sin llaves sueltas.

Mudarse a una casa con historia tiene esto: nunca sabes bien qué queda pendiente de los que vivieron antes. Es de las cosas que más nos preguntan como cerrajero en Santa Bárbara y en los pueblos de alrededor cuando alguien acaba de mudarse. Conviene mirarlo el primer día, antes de deshacer ni una caja.

Nos sabe mal cuando algo se hace con prisa, así que preferimos explicarlo despacio la primera vez.

Raúl y Nuria, de Raúl Cebrián Cerrajeros Tortosa

Nuria volvía de un aviso por los pueblos del Ebro cuando le

Nuria volvía de un aviso por los pueblos del Ebro cuando le

Nuria volvía de un aviso por los pueblos del Ebro cuando le entró la llamada de una señora mayor que se había quedado fuera con la olla puesta en el fuego.

Dio la vuelta y llegó a la Avinguda de Catalunya en poco rato, en pleno casco antiguo. La puerta era de las de antes, con un bombín gastado de tanto girar la misma llave durante casi dieciocho años. Se abrió sin dramas, y el susto de la olla quedó en nada porque el fuego estaba bajo.

Nada grave, por suerte.

Ahí mismo, viendo cómo estaba el bombín, le propuso lo que suele proponer siempre: no esperar a la próxima vez.

Fue un cambio de cerraduras completo, no un simple ajuste. La señora se lo pensó un momento y dijo que sí, que mejor ahora que con prisas.

Te enseño a engrasarla y así no me tienes que llamar, le dijo Nuria antes de irse, con la llave nueva ya probada tres veces delante de ella.

Por estos pueblos pasa mucho esto: cerraduras que llevan toda una vida sin cambiarse porque nunca han dado problemas, hasta que un día sí. Para quien busca cerrajero en Roquetes por algo parecido, casi siempre empieza igual, con una llave que ya no gira como antes.

Gràcies per avisar, siempre lo decimos, porque así se coge a tiempo.

Raúl y Nuria, de Raúl Cebrián Cerrajeros Tortosa

La llave se partió dentro del bombín, con la mitad todavía a

La llave se partió dentro del bombín, con la mitad todavía a

La llave se partió dentro del bombín, con la mitad todavía asomando y la otra mitad perdida en el mecanismo. Pasa más de lo que parece, sobre todo con el frío, cuando la gente fuerza un poco de más.

Fuimos a la Avinguda de la Generalitat un martes por la mañana, en pleno casco antiguo. El vecino había probado con unos alicates finos y solo consiguió empujar el trozo más adentro, que es justo lo que no hay que hacer.

Esta puerta es antigua y hay que respetarla, le explicó Raúl mientras sacaba las herramientas de extracción, mucho más finas que unos alicates de casa. El truco está en no forzar el resorte del bombín, porque ahí es donde se estropea de verdad.

Un cuarto de hora, quizá menos.

La extracción de llaves rotas no siempre necesita cambiar nada más. En este caso el bombín aguantaba bien, así que se sacó el trozo, se probó la llave de repuesto y quedó listo.

Le dejamos el consejo de siempre: si la llave cuesta un poco al girar, mejor mirarlo antes de forzar. Si vuelve a costar, nos llamas, eso decimos siempre.

Casi todo lo que vemos como cerrajero en Amposta y por la zona empieza con una señal pequeña que se ignora un tiempo.

Raúl y Nuria, de Raúl Cebrián Cerrajeros Tortosa

Ayer mismo nos llegó un aviso desde el Carrer de les Taules

Ayer mismo nos llegó un aviso desde el Carrer de les Taules Velles, en pleno centro de Tortosa. Una vecina se encontró con que la llave no entraba del todo en la cerradura. Al principio pensó que era cosa suya, que la metía mal, pero probó varias veces y nada.

Parece que, sin darse cuenta, se le había partido un trocito de la llave dentro de la cerradura. Es más común de lo que parece, sobre todo con llaves antiguas o si le das un golpe sin querer. Lo bueno es que, al tratarse de un trocito pequeño y no muy profundo, pudimos hacer una extracción de llave rota sin necesidad de cambiar nada más.

Con unas herramientas especiales, y mucha maña, logramos sacar el fragmento sin tocar la cerradura ni el bombín. Así la vecina se ahorró un disgusto mayor y, claro, el coste de poner una cerradura nueva. En media hora estaba todo solucionado y ella pudo seguir con su día tan tranquila. Nos gusta mucho cuando podemos resolver estas cosas de forma rápida y económica para los vecinos. Si te encuentras en una situación parecida y necesitas un cerrajero en Tortosa, no lo dudes.

Nos avisaron desde el Carrer de Nules, en Tortosa, para un c

Nos avisaron desde el Carrer de Nules, en Tortosa, para un caso que, aunque no es la primera vez que vemos, siempre sorprende un poco: una cerradura que, de repente, simplemente no giraba. No era que la llave estuviera rota, ni que se hubiese perdido, sino que la cerradura se había "muerto", por decirlo de alguna manera.

Una vecina nos llamó contándonos que su llave entraba perfectamente en el bombín, pero al intentar abrir la puerta, la cerradura no hacía nada. Ni el típico amago, ni un mínimo de resistencia, como si estuviera completamente desconectada por dentro. Cuando llegamos, comprobamos que era una de esas cerraduras antiguas que, con el paso del tiempo y el uso, acaban cediendo. A veces se gripa el mecanismo interno, otras veces se desajusta algo por dentro y deja de funcionar.

Tocaba hacer una apertura de puertas urgente. Como siempre, intentamos que el daño sea mínimo, o nulo, si es posible. En este caso, conseguimos abrir la puerta sin romper nada, para luego poder cambiar el bombín de emergencia por uno nuevo y más seguro. La verdad es que la vecina respiró aliviada, porque le preocupaba tener que cambiar toda la puerta. Por suerte, solo fue la cerradura.

Si alguna vez te encuentras en una situación parecida y necesitas un cerrajero en Tortosa, llámanos.

La llamada llegó de golpe, con una voz un poco nerviosa al o

La llamada llegó de golpe, con una voz un poco nerviosa al otro lado. Una familia del Carrer de Santa Elena, en Tortosa, se había encontrado con la cerradura atascada de su portal justo cuando más prisa tenían. Llevaban un rato intentándolo y no había manera de que la llave girara.

Justo salían para un evento importante y aquello era un fastidio mayúsculo. Cogimos las herramientas y para allá que nos fuimos, directo a la calle, pensando en la hora que era y en lo que les apremiaba. Cuando llegamos, se notaba la tensión. Nos pusimos a revisar la cerradura con calma y, después de un rato, dimos con el problema: el mecanismo interno estaba muy sucio y ya había piezas que no se movían con soltura. La llave intentaba hacer su trabajo, pero se encontraba con una resistencia insalvable.

No hizo falta cambiar toda la cerradura, que eso siempre es una faena y un gasto extra para el bolsillo. Pudimos limpiar y engrasar bien el bombín, ajustando algunas partes para que todo volviera a ir suave. La cara de alivio de la familia cuando la llave giró sin problemas fue la mejor recompensa. En cuestión de minutos, la puerta se abrió y pudieron continuar con su plan, sin llegar tarde y con una preocupación menos. Verles salir con una sonrisa nos recuerda por qué somos cerrajero en Tortosa.

Si alguna vez te encuentras con la cerradura atascada, no dudes en contactarnos.

El otro día nos llamó un vecino preocupado desde el Carrer d

El otro día nos llamó un vecino preocupado desde el Carrer de Pallarés, aquí en Tortosa. Se había dejado las llaves puestas por dentro y la puerta, con el resbalón, se había cerrado. Lo típico que te pasa un momento que bajas a tirar la basura o a coger el correo, y cuando vuelves te das cuenta de la faena.

La verdad es que nos ocurre más veces de lo que parece. La suerte es que en estos casos, si la cerradura no es de las de doble embrague (que no permiten abrir desde fuera si la llave está metida por dentro), la apertura de puertas suele ser rápida y sin estropear nada. Llegamos en un momento, evaluamos la cerradura y, con un poco de maña y nuestras herramientas específicas, la puerta se abrió en un santiamén.

El vecino nos dio las gracias un montón, aliviado por no tener que forzar la puerta ni llamar a un familiar con copias. Se pudo volver a su casa tranquilamente sin líos ni sobresaltos. Es lo bueno de ser cerrajero de emergencia en Tortosa, que estás ahí cuando más se te necesita y puedes solucionar estos pequeños sustos del día a día.

Si alguna vez te encuentras en una situación parecida, no te compliques. Llámanos.

¿Necesitas cerrajero en tortosa?